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La obra

Crear una obra, su ficha, los tipos y modalidades, los estados y el lateral.

Todo cuelga de la obra: el presupuesto con sus versiones, las certificaciones, las facturas, las compras, la gente, los planos y los papeles. Por eso se crea en un minuto y con tres datos, y lo demás se va rellenando cuando se sabe. Pedirte el importe de contrato el primer día, cuando aún no hay ni presupuesto, sería pedirte que te lo inventes.

La ficha de la obra, con su cabecera de indicadores y su lateral

Crear una obra, de dos maneras

A mano, en Construcción › Obras › Nuevo. Lo único imprescindible es el nombre; el código lo pone el programa, con una secuencia por año —2026-001, 2026-002— que se configura en Contabilidad › Series › Secuencias.

Lo que conviene rellenar el primer día, aunque nada de esto sea obligatorio:

  • Cliente: quien contrata y a quien se le factura. En una promoción propia no hay cliente.
  • Tipo: privada, pública o promoción. Cambia lo que se pide y lo que se enseña (la obra pública pide expediente y DIR3; la promoción abre el cuadro de la promoción).
  • Modalidad: cómo se certifica. Es la decisión que más pesa:
    • Precios unitarios: se mide lo ejecutado partida a partida y se certifica por medición.
    • Precio cerrado (llave en mano): se certifica por porcentaje de avance o por hitos.
    • Mixto: unitarios en unas partidas, cerrado en otras.
    • Administración: se factura lo que cuesta más un honorario (fijo o porcentaje). La certificación no se teclea: sale de lo imputado.
    • Precio máximo garantizado: administración con un techo, y el exceso sobre ese techo corre a cargo del contratista. Las dos últimas se cuentan en Obra pública y autopromotor.
  • Fechas y plazo: inicio, fin previsto y plazo en meses. De ahí salen el plan de ejecución y los avisos de plazo.
  • Importe de contrato: solo si ya está firmado. Déjalo vacío sin miedo: mientras no esté, el programa usa el total de la versión del presupuesto que se certifica, y lo rellena solo el día que se apruebe el contrato.
  • Retención de garantía (%) y meses de garantía: el 5 % y doce meses son lo habitual; vienen de los ajustes del módulo y se pueden cambiar obra a obra.
  • Gastos generales y beneficio industrial: los que van sobre la ejecución material.
  • Sección: obra nueva, reformas, oficina técnica, mantenimiento… para leer los resultados por sección.
  • Jefe de obra: el usuario del programa que la lleva. Es lo que hace que la obra le aparezca en «Mis obras» y no tenga que buscarla entre las de todos.
  • Dirección: la del tajo, con su localidad. Sale en los documentos y en el portal.

Contándosela a Zagal

Construcción › Nueva obra con Zagal. Le cuentas la obra en dos frases —«reforma de un baño de 6 m²: fontanería, sanitarios y alicatado; tres semanas, dos trabajadores»— y la va montando entera a la derecha mientras hablas: capítulos, partidas con su descompuesto, totales, mano de obra y el plazo que sale con esa cuadrilla. Se ajusta hablando («añade una mampara», «cambia la bañera por plato de ducha»), tecleando o dictando con el micrófono, que en obra se agradece; Crear la obra la deja en estudio con su presupuesto y su plan de ejecución, y a partir de ahí cada orden se aplica a ese presupuesto mientras sea la única versión y esté en borrador.

Dos cosas que conviene saber antes de usarlo:

  • Los precios no se los inventa si hay de dónde sacarlos. La mano de obra va a la tarifa por categoría de tu empresa y las partidas y los materiales al banco de precios; lo que no encuentra queda marcado estimado, en la partida y en el árbol, para que alguien lo revise antes de que salga en una oferta.
  • Hace falta tener la IA encendida, que es opcional y se contrata aparte. Sin ella el botón no sale en ninguna parte y las obras se crean a mano, como siempre.

Lo que cuesta, lo que hace y lo que no sale de casa está en Zagal, la IA de Nazari.

El camino de la obra

Arriba de la ficha —y de todas las pantallas de trabajo— va el camino: once pasos, de alta a cierre, con el que toca destacado, un solo botón grande con lo siguiente y la frase de por qué. Los pasos ya hechos se pueden pulsar para volver, y lo que no aplica a tu modalidad no molesta: una obra por administración no te pide hitos y una a precio cerrado no te pide medir.

El camino no discute con el estado que tú has puesto: el estado es lo que declaras y el camino es lo que dicen los datos. Cuando no coinciden te lo dice en vez de callarse —«esta obra ya está certificando y sigue puesta en Adjudicada»— y te deja el botón para arreglarlo de un clic.

Los estados

Cada obra está en un estado: en estudio, adjudicada, en ejecución, parada, en garantía, cerrada, perdida. Los estados se definen en Administrador › Construcción › Estados de obra y cada uno dice dos cosas: si permite certificar (una obra parada no se certifica) y si está cerrada (deja de contar en producción y se archiva en la biblioteca). Una obra nace «en estudio»; pasa a «en ejecución» cuando empieza, y a «en garantía» cuando se firma el acta de recepción.

Las obras cerradas, en garantía y perdidas se apartan del listado por defecto: el filtro de estado enseña las abiertas, que son todas las que no están cerradas.

La cabecera y el lateral

Arriba de la ficha van tres botones —certificar este mes, el parte de hoy, apuntar extra— y los indicadores: contratado, extras, total a cobrar, coste real (y comprometido), resultado previsto, plazo con los días ganados y perdidos, lo que hay fuera de casa en garantías. Cada indicador lleva a su pestaña.

El lateral izquierdo son las pestañas de la obra, con su cuenta:

  • Presupuestos: las versiones (estudio, objetivo, contrato, contrato final).
  • Certificaciones, Extras, Hitos de cobro, Facturas, Garantías y avales: el dinero que entra.
  • Contratos, Actas, Documentos, Archivo: el papel, con versión y caducidad.
  • Días perdidos: lo que se descuenta del plazo.
  • Partes, Fichajes: la gente y las horas.
  • Necesidades, Peticiones de oferta, Subcontratos, Facturas y pedidos de proveedor, Costes: el dinero que sale.
  • Y en una promoción: Unidades, Ventas, Postventa.

Debajo, «Trabajo»: las pantallas donde se hace cada cosa. El mismo lateral acompaña a todas ellas.

Lo que la ficha no pide y sí enseña

Algunos datos de la ficha no se escriben: se rellenan solos desde otra parte. La fecha de recepción la pone el acta de recepción firmada, y de ella cuelgan la garantía, la devolución de la retención y los plazos de la LOE. El importe de contrato lo deja puesto la importación del presupuesto de contrato, si estaba vacío. El fin real lo pone la recepción.

Borrar una obra

Se puede, mientras no tenga facturas emitidas, y se lleva por delante todo lo suyo: presupuestos, partes, documentos. Pero lo normal no es borrar una obra: es pasarla a «perdida» si no se adjudicó, o a «cerrada» cuando termina. Una obra perdida con su presupuesto dentro vale para el año que viene; borrada no vale para nada.

¿No era esto lo que buscabas? Escríbenos y te contestamos con la pantalla delante.

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