Software de partes de obraEl parte del día son veinte segundos, o no se hace

Todo el mundo sabe que hay que llevar el parte. Casi nadie lo lleva, y el motivo no es la pereza: es que escribir cada tarde quién ha estado, cuántas horas y en qué, desde cero y en una libreta, no lo sostiene nadie tres semanas seguidas. Aquí el parte nace relleno con quien ha fichado hoy, y el encargado corrige lo que no cuadra.

Por qué se hace

Nace relleno, no en blanco

Es la diferencia entre que el parte se haga todos los días o ninguno:

  • Quien ha fichado sale ya puesto, con sus horas contadas desde la entrada y la salida.
  • Con la partida que toca según el plan de ejecución, y con la que llevaba en el parte de ayer.
  • Y con el tiempo que hacía, que es lo que después justifica un día perdido por lluvia.
  • Se ajustan las horas con el menos y el más, se elige partida y se guarda. Un parte por obra y día, que se puede reabrir y corregir.

Y si se prefiere hablar: con la IA encendida se dicta —«Antonio y Manuel ocho horas en el forjado, la grúa seis, hemos hecho 40 m² de forjado»— y el parte se rellena solo. Después se repasa, porque lo firma quien responde de él.

Dónde se rellena

En la caseta, con el móvil del encargado

El parte se hace donde pasan las cosas, no en la oficina al día siguiente. La app de obra entra con dos llaves —el QR del vallado y el PIN de la persona— y no necesita usuarios del programa ni instalar nada:

  • El operario ficha con su PIN, manda una foto y ve los planos vigentes.
  • El encargado, además, ficha a su cuadrilla y hace el parte del día.
  • Los operarios no cuentan como usuarios del plan: no hay límite y no pagan.
  • Y desde la oficina, el mismo parte está en la ficha de la obra con el botón Parte de hoy.

Para qué sirve

De veinte segundos al día salen cuatro cosas

El coste de la mano de obra

Horas por el coste/hora de cada categoría, imputado a la partida que se apuntó. Lo mismo con las máquinas.

La producción a origen

El avance se apunta en la unidad de la partida —12 m² de alicatado—, nunca en porcentaje. Eso es lo que se acumula.

La certificación propuesta

A fin de mes, el programa propone el avance de cada partida con lo producido. Se corrige y se aprueba, en vez de medir a ojo.

El registro de jornada

Los fichajes son el registro que pide la inspección, y no se editan: se rectifican con su motivo, conservando el original.

Y con eso, el comparativo del mes puede decir si la obra gana dinero: lo certificado contra el coste real, capítulo a capítulo.

Preguntas

Lo que suele preguntarse de los partes

¿Hace falta que los operarios tengan usuario?

No, y es a propósito. Entran con el QR del vallado y un PIN de cuatro cifras; no son usuarios del programa, no cuentan en el plan y no hay límite. Lo que ven es lo suyo: su fichaje, los planos y las fotos. Ni listados, ni dinero, ni clientes.

¿Y si en la obra no hay cobertura?

La app está hecha para una caseta con mala conexión: pesa poco y el fichaje se guarda aunque la red vaya mal. Si no hay red en absoluto, el parte se rellena después desde la oficina, que es lo que se hacía antes con la libreta.

¿Puedo llevar los partes sin llevar el fichaje?

Sí. El parte se puede escribir entero a mano. Lo que se pierde es que nazca relleno, que es justamente lo que hace que se rellene.

¿El avance se apunta en porcentaje?

No, y es deliberado: en la unidad de la partida. Nadie sabe decir «esta partida va por el 63 %», pero cualquiera sabe decir «hoy hemos hecho 40 metros». El porcentaje lo calcula el programa contra lo presupuestado.

¿Se puede corregir un parte de hace una semana?

Sí, el parte se reabre y se corrige. Lo que no se toca son los fichajes: esos se rectifican con un motivo y el original se conserva, porque es un registro legal.

Para quién

Quién lleva el parte

Cualquiera que tenga gente en obra: constructoras, empresas de reformas, obra civil y instaladoras que reparten cuadrillas entre varias obras el mismo día.

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