El coste de la mano de obra
Horas por el coste/hora de cada categoría, imputado a la partida que se apuntó. Lo mismo con las máquinas.
Todo el mundo sabe que hay que llevar el parte. Casi nadie lo lleva, y el motivo no es la pereza: es que escribir cada tarde quién ha estado, cuántas horas y en qué, desde cero y en una libreta, no lo sostiene nadie tres semanas seguidas. Aquí el parte nace relleno con quien ha fichado hoy, y el encargado corrige lo que no cuadra.
Por qué se hace
Es la diferencia entre que el parte se haga todos los días o ninguno:
Y si se prefiere hablar: con la IA encendida se dicta —«Antonio y Manuel ocho horas en el forjado, la grúa seis, hemos hecho 40 m² de forjado»— y el parte se rellena solo. Después se repasa, porque lo firma quien responde de él.
Dónde se rellena
El parte se hace donde pasan las cosas, no en la oficina al día siguiente. La app de obra entra con dos llaves —el QR del vallado y el PIN de la persona— y no necesita usuarios del programa ni instalar nada:
Para qué sirve
Horas por el coste/hora de cada categoría, imputado a la partida que se apuntó. Lo mismo con las máquinas.
El avance se apunta en la unidad de la partida —12 m² de alicatado—, nunca en porcentaje. Eso es lo que se acumula.
A fin de mes, el programa propone el avance de cada partida con lo producido. Se corrige y se aprueba, en vez de medir a ojo.
Los fichajes son el registro que pide la inspección, y no se editan: se rectifican con su motivo, conservando el original.
Y con eso, el comparativo del mes puede decir si la obra gana dinero: lo certificado contra el coste real, capítulo a capítulo.
Preguntas
No, y es a propósito. Entran con el QR del vallado y un PIN de cuatro cifras; no son usuarios del programa, no cuentan en el plan y no hay límite. Lo que ven es lo suyo: su fichaje, los planos y las fotos. Ni listados, ni dinero, ni clientes.
La app está hecha para una caseta con mala conexión: pesa poco y el fichaje se guarda aunque la red vaya mal. Si no hay red en absoluto, el parte se rellena después desde la oficina, que es lo que se hacía antes con la libreta.
Sí. El parte se puede escribir entero a mano. Lo que se pierde es que nazca relleno, que es justamente lo que hace que se rellene.
No, y es deliberado: en la unidad de la partida. Nadie sabe decir «esta partida va por el 63 %», pero cualquiera sabe decir «hoy hemos hecho 40 metros». El porcentaje lo calcula el programa contra lo presupuestado.
Sí, el parte se reabre y se corrige. Lo que no se toca son los fichajes: esos se rectifican con un motivo y el original se conserva, porque es un registro legal.
Para quién
Cualquiera que tenga gente en obra: constructoras, empresas de reformas, obra civil y instaladoras que reparten cuadrillas entre varias obras el mismo día.
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