Software de CAE para construcciónQue el que no tiene los papeles no entre
La coordinación de actividades empresariales no se resuelve con una carpeta compartida. Se resuelve cuando el programa que controla quién entra en la obra es el mismo que sabe qué papeles tiene cada uno y cuándo caducan. Aquí, un operario con el reconocimiento médico vencido no puede fichar, y el encargado lo ve en el móvil antes de que se ponga el casco.
El semáforo
Verde, ámbar y rojo, por empresa y por persona
Cada documento se guarda con su tipo, su fecha de emisión y su caducidad. De ahí sale un color, y el color decide:
- De la empresa: seguro de responsabilidad civil, certificado de estar al corriente con la Seguridad Social y con Hacienda, TC2 o RNT del mes, evaluación de riesgos, plan de seguridad, inscripción en el REA.
- De cada persona: reconocimiento médico, formación en prevención de su oficio, entrega de EPI, alta en la Seguridad Social.
- El aviso llega con 30 días, no el día que vence: un reconocimiento médico no se consigue en una tarde.
- Y la fecha se lee sola del papel. Zagal mira el PDF y propone el tipo y la caducidad; se confirma y queda guardado. Teclear a mano cuarenta caducidades es lo que hace que nadie las teclee.
Lo que lo hace servir
En rojo no se ficha, y eso pasa en la obra
Un control de documentación que solo pinta colores en la oficina es un archivador con luces. Lo que cambia las cosas es que el mismo dato cierre la puerta:
- El encargado ficha a su cuadrilla desde el móvil, con el QR del vallado y su PIN. Si alguien tiene un papel en rojo, la app lo dice con su nombre y no lo deja fichar.
- Sin usuarios del programa ni aplicaciones que instalar: los operarios no son usuarios, y no cuentan en el plan.
- La app no enseña papeles de nadie. Ve planos, licencias y lo suyo; los reconocimientos médicos de la cuadrilla y el contrato con el cliente son datos que no pintan en una caseta.
La subcontrata
Que los suba ella, por su enlace
Perseguir los papeles por correo es media jornada al mes de alguien. La subcontrata tiene su propio acceso, sin ser usuaria del programa:
- Ve qué le falta y qué le caduca, con el mismo semáforo que ves tú.
- Sube el documento desde ahí, y queda con su versión: el nuevo no borra al viejo.
- Y de paso ve sus subcontratos y propone su certificación del mes sobre sus propias líneas.
- El acceso es revocable y por obra: cuando termina, se cierra.
Lo que pide la ley
El libro de subcontratación, con sus niveles
La Ley 32/2006 y el RD 1109/2007 no piden una carpeta: piden un libro por contratista y por obra, cronológico, con los niveles de subcontratación y conservado cinco años desde que termina la obra.
- Cada subcontratación se anota con su empresa, su nivel en la cadena y su objeto, y el programa avisa de lo que falta por anotar.
- Las anotaciones no se editan. Lo escrito se corrige con otra anotación que dice a cuál rectifica, y la corregida lo dice en su línea: un cuaderno que se puede reescribir no prueba nada.
- Y sale en papel, que es como se piden en una inspección, junto con los libros de órdenes, de incidencias y de control de calidad.
Esto es de las cosas que los programas de fuera no suelen traer, porque es específico de una obra española. Cómo funcionan los libros.
Preguntas
Lo que suele preguntarse del CAE
¿Esto sustituye a Nalanda, Dokify o Twind?
No, y conviene decirlo claro. Esas plataformas son la red donde muchas promotoras exigen la documentación, y si tu cliente usa una, ahí hay que subirla. Lo que hace Nazari es que tú tengas tu propio control —qué tienes, qué caduca, quién puede entrar hoy— en el mismo sitio donde llevas la obra, en vez de depender de una plataforma distinta por cliente.
¿Puedo controlar a mis propios operarios, no solo a las subcontratas?
Sí, y es lo normal: el personal propio lleva sus mismos papeles —reconocimiento, formación, EPI— con el mismo semáforo y el mismo freno al fichar.
¿Qué pasa cuando caduca un papel a mitad de obra?
El aviso sale 30 días antes en «Qué hay que hacer hoy», ordenado con el resto por lo que cuesta. El día que vence, esa persona o esa empresa pasa a rojo y deja de poder fichar.
¿Los documentos se guardan en el servidor?
Van a un almacén externo en la Unión Europea, con tres copias, y la instalación guarda una copia local como caché. Es también la copia de seguridad: lo que se sube está fuera del servidor desde el primer momento.
¿Y la comunicación de apertura del centro de trabajo o el REA?
La inscripción en el REA de cada subcontratista se guarda con su número y su caducidad, como un documento más del semáforo. La comunicación de apertura se hace en la autoridad laboral que corresponda; aquí queda el papel con la obra.
Para quién
Quién lo necesita cada semana
El contratista que responde de quién entra en su obra —edificación y obra civil— y, del otro lado, las subcontratas y las instaladoras, que son las que tienen que entregar los papeles al día en cada obra en la que trabajan.
Nacido en una constructora
Pruébalo con dos obras de verdad, ahora mismo
Entras en una constructora de demostración con una vivienda y una reforma a medio hacer: presupuesto cargado, certificaciones emitidas, compras adjudicadas, partes de obra, contratos firmados y el cierre de cada mes. Sin tarjeta y sin instalar nada. Y cuando quieras probar con tus propias obras, te preparamos tu instalación.
