El estudio
Lo que se calcula para ofertar. Sale del BC3 que manda la propiedad, de una base de precios o de cero.
Un presupuesto de obra no es una hoja de cálculo con filas: es un árbol de capítulos y partidas, cada partida con su descompuesto, su medición y su precio a seis decimales, y todo eso cambia tres veces antes de firmarse. Nazari lo lleva como lo que es, y guarda cada versión en vez de hacer «presupuesto_bueno_v4_final.xlsx».
BC3
El FIEBDC-3 es el formato con el que se hablan Presto, Arquímedes, Menfis y las bases de precios públicas. Nazari lo lee y lo escribe con su propio lector, el que pasa cada noche por las bases de media España, así que no hay «importación aproximada»:
~X.Si solo necesitas pasar un fichero a Excel y no un programa, el conversor de BC3 es gratis y no pide registro: es el mismo lector, suelto.
Versiones
Esto es lo que separa un programa de obra de una hoja de cálculo. El presupuesto no es uno: son varios, y hay que poder compararlos.
Lo que se calcula para ofertar. Sale del BC3 que manda la propiedad, de una base de precios o de cero.
Lo que la empresa cree que va a costar de verdad, con sus precios y no los del proyecto. Es contra lo que se mide el margen después.
Lo que se firma, con la baja aplicada. Al aprobarlo, el importe de contrato de la obra se rellena solo: no se teclea en ningún sitio.
El contrato más los modificados y los extras aprobados. Es lo que el cliente acaba pagando, y sobre lo que se certifica.
Cada versión se saca de la anterior copiándola o aplicando un margen, y queda la cadena entera: se ve qué cambió, cuándo y cuánto. El comparativo pone las cuatro al lado del coste real del mes.
El árbol
Y después
Es la diferencia de medir en un programa de medición y gestionar en otro sitio: aquí la medición se teclea una vez y la usan todos los demás.
Preguntas
Sí, y mucha gente lo hace. Se mide donde se mida siempre, se exporta el BC3 y entra aquí entero. Lo que se gana es que a partir de ahí la certificación, las compras y el control de costes van contra ese mismo presupuesto en vez de contra una copia a mano.
La hoja de cálculo se convierte a BC3 con el conversor y entra igual. Del PDF, Zagal lee las partidas y propone el presupuesto, que se revisa antes de darlo por bueno; es una ayuda, no un automatismo.
Las que haga falta. Lo normal son tres o cuatro —estudio, objetivo, contrato y el contrato final con los modificados—, y cada una conserva la anterior intacta.
Sí, desde la obra y desde cada versión. El fichero que sale lo abre cualquier programa de medición, y la suite comprueba en cada versión que lo exportado vuelve a entrar con las mismas sumas.
No. Las bases de precios públicas que se usan para probar el lector traen cientos de miles de líneas y se manejan sin problema.
Para quién
Lo usan sobre todo constructoras de edificación y empresas de obra civil, que reciben el BC3 del proyecto; y las empresas de reformas, que presupuestan muchas obras pequeñas y necesitan que la segunda tarde diez minutos y no una tarde.
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