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Ventas: del presupuesto a la factura

El ciclo de venta del programa, con la obra en cada línea.

El ciclo de venta del programa: presupuesto → pedido → albarán → factura. En obra, la mayoría de las facturas nacen de una certificación; este ciclo es para todo lo demás: una venta de material, un trabajo suelto, una reparación.

Las facturas de venta, con su obra y su estado de cobro

El ciclo

  1. Presupuesto (Ventas › Presupuestos): lo que se ofrece. Se imprime, se manda por correo y se aprueba.
  2. Pedido (Ventas › Pedidos): lo que el cliente encarga. Reserva stock si lleva artículos.
  3. Albarán (Ventas › Albaranes): lo que se entrega. Descuenta el stock y se firma en la entrega.
  4. Factura (Ventas › Facturas): lo que se cobra. Puede salir de uno o de varios albaranes a la vez (agrupar albaranes del mes de un cliente en una factura).

Cada paso se convierte en el siguiente con un botón, y los documentos quedan enlazados: desde la factura se ve de qué albaranes viene.

Cómo se rellena un documento

Cliente, serie, fecha, almacén y forma de pago arriba; debajo, las líneas: artículo (o descripción libre), cantidad, precio, descuento e impuesto. Los totales se calculan solos. En Nazari, la cabecera lleva además la obra, y cada línea puede llevar su obra y su partida: así una venta que es de una obra cuenta en su margen.

Albaranes

El albarán es el papel de la entrega: se imprime para que lo firme quien recibe, o se manda por correo. Un albarán sin facturar queda pendiente y sale en el listado de «pendientes de facturar»; agrupar los del mes es lo normal.

Facturas

La factura se emite, se imprime o se manda por correo, genera su asiento y sus recibos según la forma de pago, y viaja a Hacienda por Verifactu (o TicketBAI en el País Vasco) al emitirse. Una factura emitida no se borra: se rectifica con una rectificativa de su serie.

Rectificativas y abonos

Desde la factura, rectificar: se crea una factura rectificativa (serie R) con lo que se abona, parcial o total, con su motivo. Es lo que hay que usar cuando algo se facturó de más o mal.

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