PZH
El fichero de trabajo de un programa concreto. Propietario, comprimido y de una versión retirada. Sirve para que Presto guarde su obra, no para mandársela a nadie.
Te han pasado un .pzh, lo has intentado abrir con todo lo que tienes y no hay manera. No es culpa tuya ni del fichero: es el formato de guardado de una versión de Presto que lleva años descatalogada, y no lo lee nada más.
Que no te entretengamos: esta página no convierte tu PZH. No existe forma honrada de hacerlo en un navegador, y más abajo explicamos por qué. Lo que sí hay es el camino que de verdad funciona, en cuatro pasos. Cuando tengas el BC3, nuestro conversor sí lo pasa a Excel gratis.
Lo primero
Un .pzh es un fichero de Presto: su formato comprimido, el que usaban las versiones que van de la 8 a la 14. Es un formato propietario —binario, sin norma publicada— y está descatalogado junto con aquellas versiones. Muchos de los que todavía circulan salieron de Presto 8.9, que dejó de venderse en 2007.
Eso lo deja en el lado contrario del BC3, que es el formato de intercambio: FIEBDC-3, un estándar publicado, en texto, pensado precisamente para que los programas se entiendan entre ellos. Lo escriben y lo leen Presto, Arquímedes, Menfis, TCQ y Gest. Por eso un BC3 lo abre medio sector y un PZH no lo abre casi nadie.
El fichero de trabajo de un programa concreto. Propietario, comprimido y de una versión retirada. Sirve para que Presto guarde su obra, no para mandársela a nadie.
El sobre con el que se manda un presupuesto de una empresa a otra. Norma pública, texto plano, con el árbol, los descompuestos, las mediciones y los precios dentro.
Si lo que quieres es trabajar con ese presupuesto —certificarlo, comprarlo, controlarlo—, lo que necesitas es el BC3. El PZH es solo el envoltorio en el que te llegó.
El camino que funciona
No hay atajo: para abrir un fichero de Presto se usa Presto. Lo que se hace es abrirlo con una versión que lo entienda y pedirle que lo saque en el formato que sí entiende todo lo demás.
Hace falta un Presto de aquella época —de la 8 a la 14, según con cuál se guardara—. Las versiones actuales ya no abren el PZH.
Se abre el .pzh como cualquier obra suya. Si pide contraseña, ese fichero venía protegido y hay que pedírsela a quien lo mandó.
En el menú de exportar, la opción FIEBDC / BC3. El sitio exacto cambia de una versión a otra, pero el nombre es ese. Si te deja elegir, incluye descompuestos y mediciones.
A partir de ahí lo abre cualquier programa de presupuestos, y también nuestro conversor si lo que quieres es verlo en Excel.
Si lo que te mandaron fue un .pz8, es lo mismo con otra extensión: también es Presto antiguo y se saca igual.
Si no tienes ese Presto
Es la buena, y la que menos cuesta: quien guardó ese PZH tiene el programa que lo abre. «¿Me lo puedes exportar en BC3?» es una frase que en ese sector entiende todo el mundo.
Aparejadores y estudios con años a la espalda suelen conservar una versión antigua instalada precisamente para esto. Es un favor de cinco minutos.
Si está atascado y el presupuesto hace falta, cuéntanoslo. No prometemos milagros con un formato que no es nuestro, pero hemos visto unos cuantos y a veces sabemos por dónde tirar.
Cuidado con los lectores de PZH que prometen el BC3 completo. Hay alguno en pruebas, y los propios autores avisan de la letra pequeña: sacan los datos a Excel y producen un BC3 simplificado, sin descompuestos ni mediciones detalladas. Para mirar por encima lo que hay dentro, vale. Para trabajar, no: sin descompuesto no hay control de costes, y sin medición no hay certificación a origen. Y lo peor es que eso no se nota el día que importas, sino el día que certificas.
Lo que no funciona
Renombrarlo a .bc3 no lo convierte: dentro sigue habiendo lo mismo. Lo único que cambia es el icono.
Se abre, sí, y salen cuatro palabras sueltas entre símbolos. Es un fichero comprimido con datos binarios dentro, no una tabla.
Aunque alguno se deje abrir, lo que hay dentro son los ficheros de trabajo de Presto, que tampoco los lee nadie más.
Y cuando ya lo tengas
Con el presupuesto ya en BC3 se acaba el problema de abrirlo y empieza lo de usarlo.
El conversor no pide registro y el fichero se borra en el momento. Y si lo que quieres es trabajar la obra entera —certificar a origen, comprar por partida y saber lo que llevas gastado—, eso es Nazari, y también importa el BC3.
Preguntas frecuentes
Ninguno que podamos recomendar para trabajar. El formato es propietario y no tiene norma publicada, así que cualquier lector que no sea Presto va a ciegas: lo que consiguen leer es la parte fácil —códigos, descripciones, importes— y se dejan lo que sostiene un presupuesto de obra, que son los descompuestos y las mediciones. La exportación desde Presto, en cambio, sale completa.
Eso no lo necesita nadie, y por eso no existe: sería fabricar un fichero para un programa que lleva casi veinte años sin venderse. Si alguien te pide el presupuesto «en Presto», lo que quiere es un BC3: es lo que su Presto abre sin problema.
Porque las versiones modernas cambiaron de formato de guardado. No es un fallo ni una limitación de tu licencia: el PZH se quedó atrás con las versiones que lo escribían.
Mándalo en BC3. Es lo que Presto importa y lo que el sector usa para esto desde hace treinta años. Si tu presupuesto está en Excel, aquí se convierte a BC3 sin instalar nada.
Sí: es el fichero de trabajo completo de la obra, así que lleva todo lo que tuviera el presupuesto. El problema no es lo que lleva dentro, es quién sabe leerlo.
El formato español de intercambio de presupuestos y mediciones: FIEBDC-3. Un fichero de texto con el árbol de capítulos y partidas, los descompuestos, los precios y las mediciones. Lo contamos entero en la página del conversor.
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